martes, 20 de octubre de 2009

Déjame Volar

Un cortometraje es una producción audiovisual o cinematográfica que dura sustancialmente menos que el tiempo medio de una película de producción normal. Una de las finalidades del cortometraje es conseguir la atención del espectador desde el primer plano, a través de la historia que se le presenta, y "soltarlo" de manera sorpresiva, absurda, violenta, humorística, inexplicable, nostálgica, es decir, que "movilice" al espectador.

Este cortometraje se llama “Déjame volar” y como su nombre lo indica cuenta una breve historia en donde se pone en juego el ejercicio personal de brindar libertad sin interponer cárceles o rejas.
Todo ser humano por definición desea la libertad, pero el corto plantea una pregunta acerca de los límites de la “felicidad” personal vs la libertad del otro, recomendamos su vista y reflexión.

viernes, 9 de octubre de 2009

Bailarina en la oscuridad



Esta película de lans Von Trier “Bailarina en la oscuridad”, es quizá la experiencia visual que más pudiera “arrugar” el corazón de una persona observadora del buen cine, es ante todo el drama humano encarnado en una mujer con enfermedad ocular, daño que que consiste en una pérdida gradual de la visión conforme pasa el tiempo, aquella enfermedad le ha sido heredada a su hijo que apenas cuenta con una corta edad. La protagonista representada por Bjork, ha ahorrado toda su vida para poder pagarle la operación a su hijo, los asuntos del destino hace que una pareja de vecinos ingrese a su vida y que uno de ellos termine realizando una propuesta con ese dinero que costará muchas lágrimas a la protagonista y probablemente hasta su vida, ya que será acusada y enjuiciada por un crimen que se ha urdido en el contexto a partir del amor sentido por su hijo.

jueves, 8 de octubre de 2009

Trailer



Si alguien se pregunta qué queda por hacer en el cine, o si tiene sentido hablar de cine “posmoderno”, esta película es la respuesta. Von Trier nos tenía acostumbrados a obras geniales (la estremecedora “Rompiendo las olas”, la inteligentísima “Los idiotas”), pero “Bailar en la oscuridad” son palabras mayores: Una de las obras maestras del último cine, y, para el que esto escribe, una de las mejores películas de todos los tiempos. Como lo oyen. Una inmigrante checa en Estados Unidos que se está quedando progresivamente ciega ahorra todo lo que gana para pagarle a su hijo una operación que no le aboque al mismo destino. Ella se evade del trabajo de la fábrica imaginando que su vida es un musical, cuya banda sonora son los ruidos cotidianos. Pero la tragedia acecha, y los acontecimientos se suceden inevitablemente como fichas de dominó que caen. Este guión, no muy diferente del de los peores telefilmes sobre enfermos terminales, se convierte en las manos de Von Trier en una deslumbrante obra que desborda todos los límites. Reinventa dos géneros, al fundir los edulcorados musicales de la Edad de Oro de Hollywood con el más puro melodrama, salpicado con destellos de tragedia griega; pone el estilo documental al servicio de una ficción que camina peligrosamente por el delgado filo que separa lo sublime de lo irreal; saca oro, sudor y lágrimas de la ¿interpretación? más creíble de las últimas décadas; crea unos números musicales absolutamente originales y arrebatadores; y, sobre todo, tiene el final más desolador y brutal que se ha visto jamás en el cine. Aviso: deja en estado de shock.